La evaluación en la educación virtual (2da. parte)

La evaluación constituye una guía para el aprendizaje, consolidación, sistematización, ejercitación y aplicación de las valoraciones, habilidades y conocimientos (en su integridad) para la solución de problemas profesionales. La adecuada formulación y aplicación de la evaluación no constituye por tanto sorpresa para los estudiantes. Resulta inaceptable una evaluación final de forma teórica cuando se les ha entrenado mediante evaluaciones prácticas y solución de problemas durante el proceso.

Cada nivel de competencia requiere un tipo de evaluación correspondiente a ella. De ahí surgen las evaluaciones denominadas formativas (de proceso, frecuentes) y sumativas (evaluaciones parciales y final).

Durante mucho tiempo - y lamentablemente hoy día - se realiza la medición del conocimiento y raras veces de las habilidades y valoraciones. A ello contribuyeron la aparición de las técnicas y pruebas de medición objetivas: verdadero o falso, completamiento de frases, enlace conceptual entre dos columnas y las preguntas de selección múltiple. Todas ellas están destinadas a medir procesos de reproducción, asociación o diferenciación de conocimientos. En otras palabras, limitadas a un nivel de desempeño reproductivo de las competencias. Particularmente las preguntas de selección múltiple pueden ser valiosas pero bajo criterios muy rigurosos de elaboración. Entre ellos:
  • Los distractores deben ser excluyentes entre sí e impares (entre tres y cinco).
  • Todas las opciones de respuesta son correctas, pero sólo una de ellas es la más completo y correspondiente a la afirmación inicial.
  • Cada distractor posee una extensión aproximada de cantidad de palabras para evitar la tendencia a la respuesta supuestamente correcta.
  • La ausencia de posibles respuestas fuera de contexto o totalmente falsas.
  • Tender a la aplicación de conocimientos y solución de problemas.
  • El orden de las respuestas correctas debe ser aleatorio ya que se puede descubrir el algoritmo y la medición deja de surtir efecto.
  • La cantidad de preguntas debe ser entre cinco a 10 cuando se realiza una comunicación virtual sincrónica con los estudiantes.

Ejemplos:
  1. La determinación de los métodos, técnicas e instrumentos de investigación responde a:
a.    los requerimientos de las preguntas de investigación, las unidades de estudio y su población.
b.    los requerimientos de las preguntas de investigación, objetivos específicos y unidades de estudio.[1]
c.     los requerimientos de las preguntas de investigación, las unidades de estudio y su muestra.

  1. Si se pretende investigar el carácter empírico de la violencia intrafamiliar, los métodos de investigación sugeridos son:
a.    El estudio documental, estadístico y el criterio de expertos.
b.    Las entrevistas, encuestas y el criterio de expertos.[2]
c.     El diferencial semántico, la medición por escalas y las entrevistas.

En la primera pregunta se mide asociación y comprensión mientras que en la segunda la aplicación de conocimientos. Por supuesto, las preguntas de selección múltiple resultan más fáciles y rápidas de calificar, incluso con programas de procesamiento incluidos en la plataforma, pero sin abusar de su empleo en tanto existen otras formas de evaluación que cumplen las mismas funciones y permiten demostrar el cumplimiento de las competencias de forma más efectiva.  


Por tanto, esta alternativa de pregunta puede ser utilizada y, particularmente en los cursos virtuales de la forma siguiente:
·         Como forma de autoevaluación del estudiante de una lectura comprensiva (sin calificación alguna), a partir de la cual se evaluará la competencia correspondiente a dicha lectura.
·         A manera de diagnóstico del conocimiento que será tratado en la nueva unidad o lección del módulo.
·         Con el objetivo de incentivar a los estudiantes en el aprendizaje.

La medición es solo un componente de la evaluación y resulta válida sólo para aquellos casos en que se pretende valorar el cumplimiento de la reproducción, necesaria también durante el proceso de aprendizaje. En otras palabras, es preciso pasar de criterios cuantitativos a cualitativos.  La medición no es desterrable, pero debe ser limitada y aplicable estrictamente en los casos necesarios y no siempre con preguntas objetivas.  Para ello existen recursos que ofrecen las plataformas virtuales.


La conformación de un sistema de evaluación en un curso virtual (como en los presenciales) debe contemplar:
  • Su contenido: habilidades, hábitos, valoraciones y conocimientos.
  • Sistematicidad: formativa (frecuente, de un pequeño conjunto de clases) y sumativa (parcial y final).
  • Forma de respuesta: teórica y práctica.
  • Lenguaje de comunicación: escrito, oral, gráfico.
  • Contexto: en sesiones de conferencias interactivas, trabajo independiente fuera del horario de atención en la plataforma, grupal durante un chat, depósito de información en la bitácora, creación de un blog, participación en un wiki y otras,
  • Niveles de desempeño: familiarización, reproductivo, aplicativo y creativo.
  • La determinación de indicadores con pleno conocimiento de los estudiantes, por ejemplo, adecuación de la respuesta a la pregunta, uso de fuentes documentales, redacción, ortografía, aplicación del objeto de estudio a situaciones concretas (reales o simuladas), extensión solicitada, tiempo de realización.
  • La correspondencia con la naturaleza del contenido.
  • La inclusión de la autoevaluación de los propios estudiantes y la coevaluación, destinadas al aprendizaje de una valoración de sí mismo y del resto de los estudiantes.

Dicho sistema depende de:
  • La subordinación al resto de los componentes del proceso, particularmente a las competencias, tanto las predominantemente educativas (relacionadas con la formación de valores) e instructivas (habilidades y conocimientos), las estrategias metodológicas, medios y formas de organización desarrolladas.
  • El nivel de complejidad de las competencias.
  • La selección de aquellas esenciales dentro del campo de la ciencia y módulo.
  • El orden lógico del contenido.
  • El nivel de sistematización al que corresponden las competencias: clase, unidad (evaluaciones formativas), módulo o todo el programa del diplomado (sumativas).
  • La cantidad de información y consecuentemente la extensión de las tareas evaluativas correspondientes al tiempo disponible para su realización.
  • El empleo de las formas de evaluación que se corresponden con la naturaleza de competencias y contenido.

Proceso de ejecución del sistema de evaluación:[3]
  1. El docente incorpora la evaluación como parte integral de la planificación de estrategias del proceso de aprendizaje y enseñanza.
  2. Identifica los aprendizajes esperados y las características de su grupo.
  3. Selecciona estrategias didácticas e instrumentos de evaluación.
  4. Establece y comparte con los y las estudiantes los criterios de evaluación y desempeño.
  5. Elige evidencias de aprendizaje relevantes, válidas y confiables.
  6. Asigna niveles de desempeño, referentes numéricos o cualitativos o el uso de rúbricas.
  7. La integración de las evaluaciones formativas en la sumativa final.
  8. Realiza procesos de retroalimentación y metacognición con los estudiantes de forma individual y grupal.





















[1] La respuesta correcta es la b.
[2] La respuesta correcta es la b.
[3] Flores, Silvia. Evaluación educativa. En: evaluandoenbasica.blogspot.com/2013/04/la-autoevaluación-coevaluacion-y_19html (sobre la cita se ha realizado la adecuación y ampliación necesarias al contenido de las orientaciones sobre evaluación).

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