Del
puntero a la realidad virtual
Este es un camino que muchos educadores
hemos recorrido, sobre todo aquellos que tenemos muchos años en la labor de
enseñanza. La alfabetización o actualizacion en el uso de la tecnología
educativa no solo es un reto sino una necesidad contemporánea (la denominada
competencia digital), sobre todo en tiempos en que se impone el aprendizaje
mediante el uso de plataformas para transitar con eficiencia y efectividad por una
pandemia mundial ante la cual debemos cumplir la orientación #QuédateEnCasa#
Por demás, “Del puntero a la realidad
virtual” es una frase con la que me acuñó un colega hace más de 40 años con el
cual he aprendido y lo sigo haciendo en la actualidad, además de trabajos
conjuntos y otras tareas. “Honor a quien honor merece” como dijera nuestro
poeta nacional Jose Martí.
Dos siglos atrás (al memos), el puntero,
de casi un metro de longitud, no solo se empleaba para señalar sobre la pizarra
o una lámina sino también a los estudiantes, no en pocos casos con sentido
amenazante. En las últimas décadas, redujo su tamaño con el mismo objetivo. Aún
conservo uno de 27 cm. como recuerdo. En la actualidad se ha sustituido por el
puntero lasser mucho más práctico y que nos permiten ubicarnos en un lugar del
aula desde donde no interferimos la visibilidad a los estudiantes.
La realidad virtual nos acerca a redes
de información (REDdocal, Academia.edu), bibliotecas internacionales, el uso de
canales de comunicación con los estudiantes (Facebook, wsp, webimar, clases
virtuales en aplicaciones como Zoom, Moodle, Teams), la producción de materiales
multimedia y otros para lograr una mayor inter actividad y trabajo colaborativo
con estudiantes y otros docentes locales e internacionales.
Es un mundo fascinante en el que nunca
se termina de aprender. Las nuevas generaciones que prácticamente nacen con el
celular en la mano y se vuelven hábiles de inmediato nos llevan la delantera.
Para nosotros, con una larga trayectoria docente, implica mayor esfuerzo pero
con resultados muy provechosos.
Estimado Amado, estamos ante una realidad de dominio tecnológico, ciertamente fascinante. Ese puntero, símbolo de la presencia docente, hoy queda relegado por la invasión de espacios virtuales para ser reemplazado por un sin fin de herramientas, pensadas desde paradigmas que propugnan la primacía de la reflexión y de la resolución en el aprendizaje. Concuerdo con lo que expones, ahora más que nunca los educadores estamos ante el reto de enseñar, pero también nuestros estudiantes tienen el avasallante reto de aprender en esta nueva realidad. Gracias por tus reflexiones y por el espacio.
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